PISTAS PARA VIVIR MEJOR

LA FILOSOFÍA DEL DÍA A DÍA

Independientemente de las modas, nuestra manera de ser influye en nuestros gustos. El arte y la arquitectura evolucionan al ritmo que marcamos.

  • ¿Puede la arquitectura afectar a nuestro humor?,
  • ¿Por qué estamos tan insatisfechos, a pesar de que, según cualquier registro histórico, tenemos una suerte bárbara?
  • ¿Por qué nos preocupa tanto lo que piensen de nosotros?

El respeto y la admiración de los demás influyen directamente en nuestra forma de valorarnos. Nos vemos a través de los ojos de los otros y nuestro nivel de autoestima depende de la estima en que nos tengan los demás.

Vivimos en una sociedad que ofrece amor a la gente en función de los logros materiales, afirma Alain de Botton. Este filósofo y escritor, ha publicado varios libros sobre el amor, el estatus social y la ansiedad.

A medida que uno crece, descubrimos, que la gente no nos da automáticamente el amor que necesitamos. La ciencia está investigando este tema y llegando a conclusiones sorprendentes.

Alain de Botton trabaja en lo que él mismo denomina “La filosofía del día a día”. Ha publicado numerosos libros acerca de El Amor, La posición social o La Ansiedad.

En el programa televisivo de divulgación científica, REDES, (que podemos ver en la 2, todos los domingos sobre las 00:30h.), el presentador viajó a Londres para entrevistar a este filósofo en busca de algunas Pistas para vivir Mejor:

Después de pasar tantos años hablando para científicos, le resultó grato conocer a un autor que dice literalmente que un libro debería ayudarnos a vivir mejor.

¿Por qué a veces los científicos se olvidan para qué están ahí y no piensan suficientemente en la gente de la calle?:

Según el científico, parece que nuestra cultura, por lo general, se ha establecido en una división entre lo práctico y lo peor; y a menudo parece como si la parte más seria y prestigiosa de la vida fuera lo peor, mientras que lo práctico se denigra y se considera inferior.

Esto puede verse en la literatura y en la ciencia. Si escribes un libro diciendo que te gustaría cambiar la vida de la gente, lo que dirán es: “este tipo está loco”, “quizá es un burro del pop de EE.UU. y nos explicará cómo ser felices todo el tiempo".

Hay mucha desconfianza en torno a la gente que quiere cambiar las cosas.

Hay que hablar seriamente de algo tan práctico y cotidiano como es la ansiedad, por ejemplo. Veamos las causas:

   1. La primera que se menciona en su libro es LA FALTA DE AMOR. Dice que la gente de este mundo jerarquizado, lo que espera es el reconocimiento, el amor del resto del mundo.

Somos una cultura que habla del amor todo el rato, el amor en las canciones de pop, etc., pero nuestra noción del amor se centra siempre en el amor romántico, sexual, en una relación; y parece que nuestra necesidad de amor va mucho más allá, infecta y afecta a todo tipo de ámbitos de nuestra vida.

La gran tragedia vital es que nacemos de unos padres que normalmente piensan que somos increíblemente especiales; así que pasamos los primeros 8, 10, 15, 20 años, en un contexto en el que nuestros padres creen que somos absolutamente fantásticos, no debemos conseguir nada. Pero de repente, por desgracia, el resto del mundo no es como nuestra madre o nuestro padre. No creen que seamos fantásticos simplemente por existir, así que en cierto modo, nuestro ego queda tremendamente herido, y esto hace que mucha, mucha gente intente compensar esta disminución de amor a través de los logros.

George Orwell dijo una vez: «pasados los 20, a nadie le importa si eres simpático o no». La idea es que no importa si eres majo, lo que importa es lo que haces… Cuando dos personas se conocen por primera vez, hoy en día, suelen preguntar: «¿a qué te dedicas?» y, si la respuesta es digna de admiración, entonces dicen: «¿por qué no quedamos? ¡Aquí tienes mi tarjeta!», pero si la respuesta no es tan impresionante, entonces uno de ellos se gira y se va.

 
   2. De modo que lo que haces, lo que consigues en el mundo material, se convierte en el factor decisivo que determina la atención y el respeto que obtendrás. Mucha gente dice que vivimos en una época muy materialista, que todo el mundo quiere dinero, etcétera. Aunque eso es verdad hasta cierto punto, creo que la mayoría de la gente sigue queriendo respeto y amor por encima del dinero. Pero resulta que vivimos en una sociedad que ofrece amor a la gente en relación con los logros materiales, con el estatus realmente.

El impacto de un bajo estatus puede ser enorme. Hay algunos científicos en Gran Bretaña que empiezan a sugerir que el lugar que uno ocupa en la jerarquía es el mejor indicador de su salud. Si eres «el último mono», estarás enfermo constantemente. Y en cierta medida, todo el mundo ignora al último mono.

William James dijo que no hay peor tragedia para un ser humano que ser ignorado, y que literalmente te vuelves loco si nadie te presta atención. Esto es lo que le pasa a la gente con un estatus muy, muy bajo, nadie toma en serio sus necesidades, sus ideas, sus pensamientos… ¡a nadie le importa!. Y en este mundo, tradicionalmente, la religión es la que se ocupa de eso, ¿sabes? Dios se ocupa del que es un don nadie en el mundo de las personas… Dios le protege. Pero en un mundo más secular, esta explicación ya no es tan atrayente, ni tan útil.

Y por la misma razón, los beneficios de tener un alto estatus no son solamente la riqueza y el dinero, es una especie de amor. La gente te sonríe, le importa lo que haces, recibes halagos. Así que es una especie de amor, un símbolo de amor que te hace más felíz y quizás hasta mejor tu salud.

Así que la felicidad, o la ausencia de ansiedad, como decimos, es una ecuación en la que, en la parte inferior, están todas nuestras pretensiones, Y en la superior nuestros logros, nuestros éxitos.

  • ¿Deberíamos ser menos pretenciosos?
  • ¿Qué haríamos con esta contradicción entre el éxito y las pretensiones?

Nuestra percepción del éxito está muy vinculada con lo que consideramos normal. ¡Es así materialmente!

Por ejemplo, mucha gente cree, hoy en día, que para tener una buena vida hay que tener un televisor de pantalla plana, en lugar de un televisor aparatoso de los antiguos. Hace cinco años, nadie pensaba que tener un televisor voluminoso fuera un problema. Pero hoy lo es, se ha convertido en un problema. Y ésta es la función  del capitalismo moderno: crearnos complejos, ansiedades que antes no existían. Eso está bien si eres un fabricante de televisores, pero para el resto de nosotros, el problema es que tenemos un nivel de vida extremadamente alto, si lo comparamos con la mayoría de períodos históricos en todo el mundo moderno, ¡la riqueza es extraordinaria! Sin embargo, ¡la gente no se siente rica! Y no se siente rica porque no dice: «¿cuánto tenía mi tatarabuela?» sino «¿cuánto tiene ahora ese chico que fue conmigo al colegio?»

Es así, de modo que estamos muy insatisfechos, a pesar de que, según cualquier registro histórico, tenemos una suerte bárbara. Esto es algo que los economistas a veces pasan por alto. El sentimiento de ser rico es relativo. No existe una persona rica "per sè", sólo existe la riqueza en relación con los logros de los demás.

   3. La última causa que menciona en sus escritos sobre la ansiedad es la dependencia. Esa dependencia que mencionaba antes… Cuando tienes 10 años todo el mundo te dice: “¡qué simpático! ¡Qué encantador!”, pero luego hay que empezar a depender del talento, de la suerte, en la sociedad… y ésta es de nuevo una fuente de ansiedad.

Sí, porque, en realidad, fuera de tu círculo de amigos y personas queridas, a nadie le interesa lo que querías hacer, o lo que tal vez hagas algún día. A la gente sólo le interesa lo que has conseguido realmente. Y los logros reales son muy susceptibles a los caprichos de la suerte y a los de la inspiración.

Entre los científicos o artistas, antaño existía la idea de una musa, una mujer que llegaba para inspirar al poeta o al científico, y le ayudaba a realizar un descubrimiento o a escribir un buen poema. Hoy en día, esta idea de una musa nos resulta muy extraña. Estamos convencidos de que, si uno tiene talento no necesita inspiración, sólo hay que ponerse a hacer lo que toca, trabajar.

Pero, por supuesto, todos sabemos que dependemos mucho de las circunstancias externas y también de las internas. ¡Sabemos que no podemos rendir al máximo cada día! Y sin embargo el mercado, la economía, muy a menudo depende de que produzcamos al máximo todo el tiempo.

Soluciones a esta ansiedad:

Una cosa que parece fascinante es la primera que mencionó este autor, y es que deberíamos aprender a aceptar que hay gente que no tiene nada que ver con los valores establecidos, pero de quienes podemos aprender, aunque sean, qué sé yo, cantantes de pop o filósofos.

Vivimos en una sociedad democrática, y eso significa que tendemos a asumir que la mayoría siempre tiene razón. Y en muchos casos la mayoría siempre tiene razón, pero no en todos los casos.

Es muy importante recordar los ámbitos en los que el sistema de valores dominante no siempre es correcto porque, literalmente, ¡te puedes volver loco si sientes que los demás, la mayoría, siempre tienen que tener razón!

Y también cree el autor que vivir bien y conseguir grandes logros a menudo depende de mantener una cierta distancia respecto a las visiones de la mayoría. No habla del típico recelo adolescente de los demás, sino de un escepticismo saludable respecto a las opiniones del resto de la gente.

En este sentido, a la bohemia… a los artistas… o a los filósofos… que son atípicos, que no comulgan con los valores establecidos habría que admirarlos.

En la gran época de la Bohemia, probablemente en el s. XIX, existía la idea de que el artista estaba en contacto con una verdad importante. Y quizá el artista no obtenía reconocimiento. Artistas como Van Gogh, o Baudelaire… que fueron personajes clásicos de la bohemia… hoy en día creemos que son geniales, pero en su época no se consideraban muy importantes. Y creo que esta gente nos ofrece una lección bastante importante: La verdad no siempre se reconoce de inmediato. Si quieres hacer algo importante o que constituye un reto, tal vez no logres un estatus elevado inmediatamente; se trata de una lección que es importante aprender.

Pero EL AMOR es una ilusión. Se trata de un efecto famoso: Tenemos dos líneas de la misma longitud, pero con distintas flechas en el extremo, y una línea parece más larga que la otra en función de eso. Yo lo comparo con el sentimiento del amor porque la decisión de querer a alguien es muy subjetiva. La decisión de que alguien merece tu amor es casi una decisión religiosa: Se basa en la fe y no en la lógica. Por eso es tan aburrido escuchar a una persona enamorada, cuando dice: «¡Ah! Mi novia es tan maravillosa, tan guapa…»  etc., y luego tú conoces a la persona y piensas: «¡Pues a mí no me lo parece!». Es casi como un sueño subjetivo que esa persona ha llegado a creerse.

En realidad depende del que mira y de lo que se imagina. En nuestra vida cotidiana conocemos a tanta gente que es totalmente incapaz de admitir que la persona a la que ama pueda tener algún tipo de imperfección, ¡Es decir, creen que esa persona es perfecta! De hecho resulta tan extraño, cuando nos paramos a pensarlo…

Y justamente por eso el amor romántico es, en cierto modo, una emoción bastante inmadura, porque básicamente lo que dice es: He aquí un ser humano totalmente perfecto, como un ángel, etc. Por supuesto, con el tiempo la gente descubre que esa persona tiene imperfecciones, porque en eso consiste ser humanos. Pero en los momentos iniciales del amor consideramos a la persona que queremos, especialmente si no la conocemos muy bien, como alguien muy, muy especial.

El idilio más fácil es el que tenemos con gente que no conocemos. Pongamos que estás sentado en un tren, y te quedas mirando a alguien atractivo frente a ti, y piensas: «¡qué maravilloso sería estar con esa persona!». Por supuesto, si estuvierais juntos habría problemas, pero mientras no conoces a la persona, y nunca habéis hablado, eres libre de imaginar que es un ser humano perfecto. Y siempre buscamos a la persona perfecta.

Esto es lo que inspira la fantasía romántica, en realidad. Y por eso surge una tragedia tan grande cuando llega la ruptura porque supone un desengaño, como cuando un niño que ha depositado toda su fe en Papá Noel aprende que Papá Noel no existe. Surge entonces una gran rabia contra aquello en lo que habías creído con mucha intensidad.

Y éste es uno de los grandes problemas de las relaciones: Cómo va llegando lentamente la decepción. Y es también el problema del matrimonio: Hoy en día la gente es cada vez menos capaz de seguir casada… Resulta muy fácil enamorarse locamente, pero muy difícil mantener el matrimonio. Creo que un matrimonio a largo plazo es un ejercicio que consiste en saber llevar áreas de gran decepción. Esto no es algo que nos enseñe la sociedad.

Con el desmoronamiento de la justificación religiosa del matrimonio, la idea de analizar de un modo maduro a otra persona se ha vuelto problemática.

Otra cosa fascinante que este autor sugiere sobre el amor, y que puede ayudar a la gente a vivir mejor, es que dice que cuando hacemos algo que nos ha costado trabajo o que hemos hecho o creado nosotros, lo aceptamos fácilmente porque lo controlamos, en cierto modo. Pero el amor es algo tan aleatorio…

Nunca podemos controlar totalmente los motivos por los que los demás nos quieren. Por eso duele tanto el rechazo amoroso, y es tan maravilloso que te acepten. Muy a menudo, si hablas con otras personas sobre por qué se han enamorado, te dirán: «Bueno, simplemente me encanta la manera como toma el té», o algo así. ¡Son detalles muy pequeños! O te dirán: «Odiaba a esa persona porque no me gustaban nada sus gafas». Con frecuencia, detalles muy, muy pequeños nos ayudan a enamorarnos o desenamorarnos. Y no controlamos, en realidad, ese tipo de cosas.

Y como no las controlamos, somos los únicos animales que pueden llegar a disgustarse tanto como para estar dispuestos, incluso, a suicidarse. Sería inconcebible que un perro se suicidara porque lo han rechazado.

A menudo preferimos morir a vivir sin cierta persona, y esto demuestra la gran tragedia del amor. Creo que es muy normal, tras un rechazo amoroso, tener fantasías de suicidio. Muy poca gente se suicida realmente, pero muchísima gente fantasea con la idea, ¡lo que demuestra que el amor es una emoción increíblemente poderosa y que hay que tener cuidado!

Hay otro campo en el que la ansiedad, la belleza o la liberación desempeñan un papel importante, y al que dedica su último libro: La arquitectura. Es cierto que siempre ha habido cierto recelo hacia la arquitectura, porque, bueno… si uno sabe qué gobierna el mundo o el Universo, ¿por qué preocuparse por meros ladrillos y colores?

Siempre ha habido cierto recelo a pensar demasiado en los asuntos de la arquitectura y el diseño de interiores, la forma de estas tazas, temas así… Estas cosas se consideran bastante triviales.

Por supuesto, también ha habido grandes discrepancias religiosas sobre este tema. Si te paras a pensar en la diferencia entre el catolicismo y el protestantismo, para resumirla de un modo muy rudimentario, los protestantes creen que el lugar de culto no importa. Las paredes pueden ser blancas, se puede rendir culto en un aeropuerto o en un supermercado, en realidad no importa.

En cambio los católicos, la Iglesia Católica, tradicionalmente han creído que necesitamos algo que nos ayude a sentirnos religiosos. Creo que también podemos encontrar esta actitud en la vida laica, hay gente que piensa: «puedo dormir en cualquier lugar, en realidad no importa», mientras que otros te dirán: «¡esta alfombra es tan horrorosa que no puedo ser feliz!» Y eso es lo que demuestra el libro de este filósofo, llamado The Architecture of Happiness (la arquitectura de la felicidad): Sugiere que la arquitectura desempeña un papel a la hora de cambiar nuestro estado de ánimo y hacernos felices o infelices.

En este sentido el catolicismo tiene algo importante que aportar a esta discusión, y es el hecho, la sugerencia, de que construyendo una catedral hermosa podemos hacer que la gente se sienta mejor, mejorar la moral de la gente.

Esto parece cierto, pero no siempre. Un ejemplo es el tiempo. Si el tiempo es muy bonito, a veces nuestro humor cambia; pero no siempre. Así que el papel de lo visual en la vida es variable. Sin duda hay ocasiones en las que estar delante de un edificio muy hermoso no hace nada por ti. Pero otras veces, cuando estás ante ese edificio, literalmente empiezas a comportarte mejor, como si el edificio te dijera que te comportaras mejor. Esto pasa incluso con las viviendas. Sabemos que ciertos complejos de viviendas municipales son tan horribles que la gente comete abusos, incluso consigo mismos, en ellos. En cambio, hay otro tipo de viviendas que son más humanas, más elegantes, más bonitas, y que ayudan a la gente a llevar una vida mejor, más digna.

¡De modo que la arquitectura es algo muy serio!. En parte, lo que pretende este libro es intentar convencer a los políticos y a otras personas de que se trata de un campo muy importante.

¿Qué hace que un edificio sea bonito?

Un edificio bonito es un poco como una buena persona. Todos los edificios nos transmiten ciertos valores… probablemente, podríamos convertir cualquier edificio… podríamos imaginar cómo sería ese edificio si fuera una persona. Hay algunos edificios que parecen malos, mezquinos, tacaños, arrogantes, rollizos o perezosos… cosas malas. Y hay otros edificios que parecen elegantes, amables, delicados, sensibles, etc. Creo que los edificios que llamamos hermosos son como una persona que nos gustaría.

Es una promesa de felicidad; la promesa de una personalidad y un conjunto de valores como los nuestros. Así que la palabra «belleza» no es un concepto abstracto, estético, de fantasía; sino una palabra estrechamente relacionada con lo que necesitamos para ser felices.

¿Y por qué a veces la belleza más pura no provoca felicidad sino tristeza?

A veces, cuando estamos ante un edificio, un paisaje muy hermoso, o una película realmente preciosa uno se siente triste. Creo que esto pasa, no sólo porque ademiremos la belleza en sí, sino porque su belleza nos recuerda lo imperfectas, comprometidas y difíciles que son quizá otras partes de nuestra vida. Por eso, a veces, podemos empezar a llorar ante algo muy hermoso.

Pongamos que vemos una película que muestra una gran ternura entre un padre y un hijo. Tal vez empecemos a llorar por esta ternura, precisamente porque hay tantas otras cosas en el mundo que no son tiernas. Así que las cosas hermosas pueden recordarnos lo que nos falta en nuestras vidas. Y muy a menudo lo que falta es belleza, amor

Y lo que la belleza representa, que es la bondad,  la amabilidad, la dulzura, y todas las cosas que nos gustan. Se trata de un recordatorio visual de las cosas que queremos psicológicamente, además de materialmente. Así que lo que digo es que la belleza no sólo tiene que ver con la belleza. La belleza también tiene que ver con la psicología, la moral, la bondad, y el AMOR.

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Acerca de María Esther

Me considero buena persona, sincera y con gran sentido del humor. Suelo leer, ver y escuchar aquello de lo que puedo obtener una buena enseñanza. Me gusta informarme y aprender acerca de temas de salud y calidad de vida emocional, por eso decidí crear este blog y colocar en él ciertos artículos que considero interesantes. Estamos en esta vida para aprender a disfrutar de una experiencia humana, y creo que para aprender a ser felices tenemos que darnos cuenta de que la felicidad no es algo que se consigue desde fuera, es algo que experimentamos desde dentro. No es un destino, es la actitud con la que se viaja por la vida. Una actitud positiva, acompañada de sentido del humor y el amor que pongamos en ello serán nuestro mejor alimento para sentir felicidad.
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4 respuestas a PISTAS PARA VIVIR MEJOR

  1. Mar dijo:

    ha sido una delicia refugiarme a estas horas de la mañana en este "manantial de paz",  que es tu espacio. Me he visto  identificada en muchos momentos de tu exposición, y he tomado buena nota.
    ¡Gracias!
    Un beso enorme
    Mar

  2. Humberto dijo:

    Muy interesante a proposito de algunos consignas electorales.Saludos

  3. Humberto dijo:

    Esta información, me conduce a despejar y trascender algunos conceptos .Humberto Camposhcampos61@hotmail.comStgo de Chile.

Hola, soy Mª Esther. Gracias por entrar en mi blog. En cuanto pueda conectarme responderé a tu mensaje. Saludos.

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