Calidad de Vida.

 

Albert Ellis:

 

“Para Calmar tu ansiedad, renuncia a una vida perfecta”

 

El conocido psicólogo nos enseña a pensar de forma más racional, realista y positiva para superar el perfeccionismo y disfrutar más de la vida.

 

Albert Ellis nació en Pittsburg en 1913 y fue educado en la ciudad de Nueva York.

Estudió Psicolo­gía en la especialidad de psico­análisis, máster en Artes y docto­rado en Filosofía.

Desde 1955 es el padre de la Te­rapia Racional Emotivo-Conduc­tual (TREC), origen de la actual Terapia Cognitiva. Gran confe­renciante y autor prolífico de li­bros de autoayuda, es presiden­te y fundador del instituto Albert Ellis de Nueva York.

La Asociación Americana de Psi­cólogos le ha reconocido reciente­mente como la segunda persona que ha prestado una mayor contri­bución al campo de la Psicología, por detrás de Sigmund Freud.

 

Aprender a pensar es posible, y debemos hacerlo para estar más satisfechos con nuestra vida. Esta es la idea básica que nos transmite el prestigioso psicólogo Albert Ellis.

En ejercicio durante más de medio siglo, su práctica y sus teorías sobre el lenguaje con el que interpretamos el mundo, se materializaron en la Terapia Racional Emotivo-Conductual (TREC), que nos enseña a pensar de modo más racional, realista y positivo.

 

¿Se instalan más fácilmente en nuestra mente los pensamientos negativos (sentimientos de culpa, autoexigencias), que los sanos y creativos?

 

Albert Ellis: Sí, tenemos tendencia a instalar hábitos mentales autodestructivos, en gran parte porque lo aprendemos de nuestros padres y nuestra cultura. Por consiguiente, suelen ser más fuertes y difíciles de desarraigar que las creencias más positivas y más sanas. Nos identificamos con los recuerdos que nos traumatizan, y los convertimos en parte de nuestra identidad.

 

¿Por qué recordamos las experiencias más dolorosas, (rechazo, abandono), y no todos los gestos de amor que probablemente recibimos?

 

Porque nos tomamos demasiado en serio las cosas desagradables y, por tanto, exageramos su significado.

 

Usted insiste en que las personas tienen una considerable capacidad para reconstruirse y cambiarse a sí mismas. ¿Cómo?

 

Para empezar, hay que asumir de verdad el hecho de que es posible, que somos capaces de cambiar profundamente, y después dedicarnos a trabajar en serio para conseguirlo.

 

Mucha gente piensa que “la razón no puede domesticar al corazón”. Sin embargo, usted dice que las emociones son consecuencias físico-químicas de nuestros pensamientos.

 

Sí, la Terapia Racional Emotiva expli­ca que las emociones son reacciones de nuestras interpretaciones y creen­cias sobre las personas o las cosas. Si tenemos pensamientos negativos nos sentimos mal, y posteriormente pode­mos actuar de manera incorrecta como consecuencia de ellos. Y el hecho de­mostrado es que podemos sentir, actuar y pensar de manera diferente (positiva) si nos forzamos a hacerlo.

 

¿Cuáles son entonces las emociones irracionales que nos hacen daño?

 

Son destructivas e irracionales las emo­ciones que minan nuestros objetivos y propósitos principales en la vida.

 

Las más frecuentes son: la depresión, la ansiedad excesiva, la ira exagerada y la culpa pronunciada.

 

Dice que la sociedad padece de "anal­fabetismo sentimental", que se tra­duce en falta de realismo y tolerancia. ¿Eso tiene cura?

 

La alfabetización emocional y la tole­rancia pueden lograrse concediendo a las otras personas el derecho a equivo­carse, aun cuando no estés de acuerdo con ellas. Pero sin rechazarlas ni despre­ciarlas como seres humanos por com­portarse de un determinado modo.

 

Cuando las personas tienen ansiedad, piensan, sienten y actúan de un modo disfuncional, en defensa propia. ¿Qué es lo que provoca esta inquietud?

 

Se produce la ansiedad cuando las per­sonas se exigen hacerlo todo bien y sienten que no tienen valor suficien­te como seres humanos si no lo hacen. Deberíamos renunciar a la ambición de vivir una vida perfecta y darnos cuenta de que siempre solemos ac­tuar de forma imperfecta, pues somos falibles como seres humanos, y pode­mos aceptarlo.

 

¿Por qué la ansiedad nos conduce a la agresividad?

 

Cuando las personas tratan de defen­derse, y lo hacen de forma agresiva, lo más probable es que no acepten el he­cho de que están haciendo algo equi­vocado que supone un daño para los demás, y quieren protegerse de esta creencia. Si lo asumieran tal cual y se aceptaran plenamente a sí mismas, si se aprobaran incondicionalmente, de­jarían de estar siempre a la defensiva.

 

¿Por qué es tan importante la autoacep­tación para vivir tranquilos?

 

Sus beneficios son muchos, en lo que a salud física y mental se refiere. Las personas que se aceptan de forma in­condicional suelen estar sanas y vivir un buen número de años. Su inclina­ción es a favor de disfrutar, de seguir vivas y de tener tiempo para seguir creciendo.

 

Cómo afrontar las emociones autodestructivas:

Los celos: Viendo que hay otras personas que los dominan sin que ello suponga en absoluto una depre­ciación de su personalidad.

 

La depresión: Comprendiendo que, por muchas veces que tropecemos y caigamos, podremos levantarnos.

 

El odio: Dándonos cuenta de que las personas no son condenables, aunque su forma de actuar sí lo sea.

 

La culpa: Admitiendo que hacer cosas equivocadas no significa ser despreciable. Aceptar que cometemos errores no es conformismo, sino inteligencia.

 

La ira: Sabiendo que la provoca un pensamiento hacia alguien:

"No deberías hacer eso", y dándole carta blanca para que haga lo que quiera sin odiarle por su conducta.

 

Aprende a pensar de forma más optimista:

Puedes conseguirlo si aplicas las bases de la Terapia Racional Emotivo-Conductual (TREC):

 

1.Todos podemos aprender a pensar bien, a interpretar la realidad de forma racional, realista y positiva, para ser más felices.

 

2.Los pensamientos pueden ser racionales (si son realistas y nos ayudan a conseguir nuestros objetivos), e irracionales (si nos lo impiden), y podemos forzarnos a tener unos u otros.

 

3.Toda persona tiene capacidad para cambiarse a sí misma.

 

4.Cuando una persona se enfrenta a la adversidad o a un problema importante, lo soluciona si lo enfoca de manera creativa.

 

¡Fuera tópicos sobre el amor y el sexo!

 

. "Cuando se ama a una persona no se tienen deseos sexuales por otra".

 

Es poco frecuente no sentir atracción sexual por otras personas, aun estando enamorado de una. Los deseos sexuales están profundamente arraigados en los impulsos biológicos, y con frecuencia son promiscuos e indiscriminados.

 

. "No se puede amar apasionadamente a más de una persona a la vez".

 

Evidencias clínicas y biográficas demuestran que una persona puede estar románticamente enamorada de dos o más personas al mismo tiempo, del sexo opuesto o del mismo, aunque sin duda produce complicaciones en nuestra cultura y sociedad.

 

. "Cuando amas a alguien, amas durante las 24 horas del día".

 

El sentimiento del amor es intermitente, porque necesitamos sentir y concentrarnos en otras actividades. El amor obsesivo y permanente nos impediría funcionar de manera eficaz. ¡Necesitaríamos psicoterapia!

 

. "Hay algo llamado amor verdadero".

 

Todo amor es verdadero en quien lo siente, por el hecho de sentido. No hay amores de primera y de segunda clase.

 

¡Buena frase!:

"La represión sexual y la culpa hacen que nos odiemos y odiemos a otras personas más libres y menos reprimidas"

 

Declaración de Derechos Sexuales:

 

La salud sexual, según Albert Ellis, es el resultado de un entorno que reconoce, respeta y ejercita los siguientes derechos tanto de la mujer como del hombre:

 

. El derecho a la libertad sexual: Excluyendo cualquier forma de coerción, explotación o abuso.

. El derecho a la privacidad sexual: Para tomar decisiones individuales siempre que no interfieran  en los derechos de otras personas.

. El derecho a la autonomía sexual: Para tomar decisiones sobre la propia sexualidad dentro de la ética individual y social.

. El derecho a la equidad sexual: Contra la discriminación por razón de género, orientación sexual, edad, raza, clase social, religión, etc.

. El derecho al placer sexual: Incluyendo el autoerotismo, que es una fuente de bienestar físico, psicológico, intelectual y espiritual.

 

En su último libro traducido al castellano (Sexo sin culpa en el siglo XXI), usted habla de lo que le aporta una sexualidad libre y placentera a nuestra vida. ¿Podría explicarlo?

 

Le aporta una buena cantidad de disfrute y placer inofensivos. La represión sexual y la culpa respecto a nuestros deseos sexuales hacen que nos denigremos a nosotros mismos, que nos odiemos y que odiemos frecuentemente a otras personas más libres y menos reprimidas.

 

Usted reconoce los mismos derechos al placer también para las y los ado­lescentes. ¿Cómo deberíamos abor­dar esta educación sexual desde la infancia?

 

Podemos ir construyendo la autoacep­tación desde la infancia mostrando a todos los niños, adolescentes incluidos, que tienen la capacidad de disfrutar y obtener placer sin sentirse culpables e indignos por ello. Incluso cuando hagan cosas estúpidas o equivocadas sexual­mente, siguen siendo dignos de aprecio como seres humanos falibles.

 

Una gran cantidad de disfunciones sexuales (incluida la supuesta frigidez femenina) ¿son debidas a un concepto de la sexualidad excesivamente rígido y limitado, como el culto al coito?.

 

Sí, y algunas disfunciones, como la fal­ta de deseo, se solucionarían con una sexualidad abierta y experimental, per­mitiendo a las personas hacer lo que quieran que no produzca daño a otros, y disfrutar plenamente sin reprochar­se lo que hagan o deseen. Lo principal es aceptarnos, incluso aunque nuestros deseos sexuales vayan en una dirección equivocada y nos produzcan algunos pequeños problemas.

 

¿Cómo deberíamos afrontar nuestra sexualidad para mantener unas relaciones satisfactorias y sanas?

 

Nuestra principal zona erógena está en el cerebro y en la forma de pensar. Si nos permitimos creer que cualquier conducta u opción sexual que escojamos está bien, incluso aunque no sea la más habitual o bien vista, entonces podemos enfrentamos a nuestra sexualidad y tener relaciones sanas y satisfactorias. Lo principal es no culparnos a nosotros mismos ni culpar a nuestros compañeros, aunque a veces hagamos cosas que podríamos considerar estúpidas.  

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Acerca de María Esther

Me considero buena persona, sincera y con gran sentido del humor. Suelo leer, ver y escuchar aquello de lo que puedo obtener una buena enseñanza. Me gusta informarme y aprender acerca de temas de salud y calidad de vida emocional, por eso decidí crear este blog y colocar en él ciertos artículos que considero interesantes. Estamos en esta vida para aprender a disfrutar de una experiencia humana, y creo que para aprender a ser felices tenemos que darnos cuenta de que la felicidad no es algo que se consigue desde fuera, es algo que experimentamos desde dentro. No es un destino, es la actitud con la que se viaja por la vida. Una actitud positiva, acompañada de sentido del humor y el amor que pongamos en ello serán nuestro mejor alimento para sentir felicidad.
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Hola, soy Mª Esther. Gracias por entrar en mi blog. En cuanto pueda conectarme responderé a tu mensaje. Saludos.

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