La importancia de las cosas pequeñas.

LA IMPORTANCIA DE LAS COSAS PEQUEÑAS

 

Son muchos los modos en que un hombre puede obtener puntos en relación con su compañera sin tener que “esforzarse" mucho. Se trata sólo de dar una nueva dirección a la energía y a la atención que él ya da. La mayoría de los hombres saben de muchas de estas cosas, pero no se molestan en ponerlas en práctica porque no se dan cuenta de lo importantes que son las cosas pequeñas para una mujer. El hombre cree honradamente que las cosas pequeñas son insignificantes en comparación con las grandes cosas que hace por ella.

Hay hombres que empiezan a hacer pequeñas cosas en una relación, pero después de hacerlas dos o tres veces se detienen. Por alguna fuerza instintiva y misteriosa, empiezan a dedicar sus energías a hacer algo grande por sus parejas. Descuidan entonces el hacer todas las pequeñas cosas necesarias, para que una mujer se sienta satisfecha en la relación. Para satisfacer a una mujer, el hombre debe comprender lo que ella necesita para sentirse amada y apoyada.

Las mujeres puntúan así, no porque lo prefieran sino porque realmente lo necesitan. Las mujeres necesitan, para sentirse amadas, muchas expresiones de amor en la relación.

Una o dos expresiones de amor, por importantes que sean, no las satisfacen ni pueden satisfacerlas.

Esto puede resultarle al hombre muy difícil de comprender. Podemos verlo así: imaginemos que las mujeres poseen un depósito de amor parecido al depósito de gasolina de un coche. Este depósito debe ser llenado una y otra vez. Para llenar el depósito de amor de la mujer, el secreto está en hacer muchas cosas pequeñas y obtener así muchos puntos. La mujer se siente amada cuando su depósito está lleno. Es en­tonces capaz de responder y dar más amor, confianza, acep­tación, apreciación, admiración, aprobación y ánimo. Se ne­cesitan montones de pequeñas cosas para llenar su depósito hasta arriba.

 

He aquí una lista de pequeños modos en que el hombre puede mantener lleno el depósito de amor de su pa­reja.

 

MODOS DE GANAR PUNTOS A LOS OJOS DE UNA MUJER

 

1.Al regresar a casa, búscala antes de hacer ninguna otra cosa y dale un abrazo.

2.Hazle preguntas concretas respecto al día que indi­quen que estabas al corriente de sus planes ("¿Cómo ha ido tu cita con el médico?").

3.Practica el escuchar y hacer preguntas.

4. Resiste la tentación de solucionar sus problemas y, en cambio, solidarízate con ella.

5.Dedícale veinte minutos de atención especial no so­licitada, (no leas el periódico ni dejes que nada te distraiga durante este tiempo).

6.Tráele flores sin avisar, y también en las ocasiones especiales.

7.Planea las salidas con varios días de antelación en lugar de esperar al viernes por la noche para pre­guntarle qué desea hacer.

8.Si es ella quien prepara normalmente la cena o bien le toca a ella preparada y parece cansada o muy ocupada, ofrécete para prepararla tú.

9.Hazle un cumplido acerca de su aspecto.

10.Valora sus sentimientos cuando esté disgustada.

11.Ofrécele tu ayuda cuando esté cansada.

12.Programa un tiempo adicional en los viajes para que no tenga que andar con prisas.

13.Cuando vayas a llegar tarde, llámala y díselo.

14.Cuando pida tu apoyo, di sí o no sin hacer que se sienta mal por haber preguntado.

15. Siempre que sus sentimientos hayan sido heridos, ofrécele solidaridad y dile: «Lamento que te sientas así.

16.Siempre que necesites alejarte, hazle saber que vas a volver o que necesitas reflexionar un poco.

17.Cuando te hayas serenado y vuelvas, háblale de lo que te preocupaba de manera respetuosa, sin acusar, para que ella no imagine lo peor.

18.Ofrécete para encender el fuego en invierno.

19.Cuando se dirija a ti, deja la revista o apaga el televisor y préstale plena atención.

20.Si es ella quien normalmente lava los platos, ofrécete de vez en cuando para hacerlo tú, en especial si está cansada.

21.Observa si está disgustada o cansada y pregúntale qué tiene que hacer. Luego, ofrécete a ayudarla y encárgate tú de algunos de sus quehaceres.

22.Al salir, pregúntale si quiere que le traigas algo de 1a tienda y acuérdate de traérselo.

23.Cuando tengas intención de echar un sueñecito o salir, díselo.

24.Abrázala cuatro veces al día.

                         Abrázala cuatro veces al día.

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Acerca de María Esther

Me considero buena persona, sincera y con gran sentido del humor. Suelo leer, ver y escuchar aquello de lo que puedo obtener una buena enseñanza. Me gusta informarme y aprender acerca de temas de salud y calidad de vida emocional, por eso decidí crear este blog y colocar en él ciertos artículos que considero interesantes. Estamos en esta vida para aprender a disfrutar de una experiencia humana, y creo que para aprender a ser felices tenemos que darnos cuenta de que la felicidad no es algo que se consigue desde fuera, es algo que experimentamos desde dentro. No es un destino, es la actitud con la que se viaja por la vida. Una actitud positiva, acompañada de sentido del humor y el amor que pongamos en ello serán nuestro mejor alimento para sentir felicidad.
Esta entrada fue publicada en "Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus". (John Gray).. Guarda el enlace permanente.

Hola, soy Mª Esther. Gracias por entrar en mi blog. En cuanto pueda conectarme responderé a tu mensaje. Saludos.

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